La tiña, o dermatofitosis, es una infección fúngica común de la piel.
Aparece con mayor frecuencia en lugares cálidos y húmedos, donde la piel permanece sudada durante mucho tiempo.

Por lo general, la tiña se ve como manchas rojas redondeadas con descamación, que pueden picar, aumentar de tamaño y extenderse a otras partes del cuerpo.
Por sí sola, rara vez es peligrosa, pero se transmite fácilmente de una persona a otra y, a veces, también de los animales.
Por eso es mucho más fácil prevenir el problema que tratar la piel durante mucho tiempo después.
Aquí tienes cinco hábitos útiles que ayudarán a reducir el riesgo de infección.
1. Asegúrate de que la piel permanezca seca.
Los hongos se desarrollan especialmente rápido en un ambiente húmedo.
Después de ducharte, seca bien el cuerpo, especialmente las axilas, la zona de la ingle, los pliegues de la piel y los espacios entre los dedos de los pies.
Si has sudado después de entrenar o en un clima caluroso, es mejor cambiarte a ropa seca lo antes posible.
No conviene caminar durante mucho tiempo con zapatos mojados, calcetines húmedos o ropa sintética ajustada.
2. Lava con más frecuencia las toallas, la ropa y la ropa de cama.
Las esporas de los hongos pueden permanecer en la tela y volver a entrar en contacto con la piel.
Las toallas, la ropa deportiva, los calcetines y la ropa interior deben lavarse con regularidad, especialmente después de sudar mucho.
Es mejor usar una toalla separada para el cuerpo y otra para los pies.
No compartas maquinillas de afeitar, esponjas, peines ni toallas, ni siquiera con personas cercanas.
Si es posible, seca bien las cosas hasta que estén completamente secas.
3. Presta atención a las mascotas.
Los gatos y los perros también pueden transmitir una infección fúngica.
A veces, en el animal se notan zonas redondas sin pelo, enrojecimiento o descamación de la piel, pero también puede ocurrir que casi no haya señales visibles.
Si notas manchas sospechosas en tu mascota, es mejor llevarla al veterinario.
Lávate las manos después de jugar con animales y no permitas que la mascota se acueste sobre tu toalla o tu ropa limpia.
4. No apliques cremas hormonales en las manchas sin indicación médica.
Algunas personas intentan eliminar el enrojecimiento con una pomada común contra la inflamación.
Pero las cremas con esteroides pueden hacer que la mancha sea temporalmente menos visible, mientras el hongo sigue extendiéndose.
Por eso, a veces la infección se vuelve más fuerte y más difícil de tratar.
Si apareció en la piel una mancha redonda, con picazón y descamación, es mejor usar solo productos antifúngicos adecuados o consultar a un dermatólogo.
5. Mantén la salud general de la piel.
La piel se protege mejor cuando el organismo recibe suficiente nutrición, agua y descanso.
Intenta comer más verduras, frutas, alimentos ricos en proteínas y productos que apoyen una microflora normal.
Bebe agua, duerme lo suficiente y, si es posible, reduce el nivel de estrés.
Un organismo debilitado resiste peor las infecciones, incluidas las fúngicas.
La prevención de la tiña no requiere procedimientos complicados.
Lo principal es la limpieza, la piel seca, la higiene personal y una actitud atenta hacia las cosas que usas todos los días.
Si una mancha no desaparece durante mucho tiempo, pica, crece o aparecen nuevas zonas, no pospongas la visita al médico.
El tratamiento temprano ayuda a detener la infección más rápido y a evitar que se propague.







