Estas hermanas nacieron con una sola cabeza en común, pero cuando tenían 3 años, los médicos las separaron: así lucen hoy.

Estas hermanas nacieron con la cabeza unida. 😨

Compartían un mismo hueso del cráneo, y la operación para separarlas podía terminar muy mal. 😢

Cuando las niñas cumplieron 3 años, los médicos aun así decidieron separarlas.

La operación duró 14 horas y terminó con éxito. 😍

Ahora los padres pueden abrazar a cada hija por separado. 💖

¿Te interesa saber cómo se ven las hermanas ahora?

Sus fotos después de la separación se mostraron en el primer comentario. ⬇️⬇️

Manal y Mirhi nacieron en Pakistán con una patología extremadamente rara: tenían la cabeza unida.

Las niñas compartían un hueso del cráneo y un sistema complejo de vasos sanguíneos, lo que hacía que su caso fuera especialmente difícil.

Nacimientos como estos ocurren aproximadamente una vez por cada 60.000 recién nacidos, y solo pocos niños llegan a la edad en la que una operación se vuelve posible.

Cuando Manal y Mirhi cumplieron tres años, los padres junto con los médicos tomaron una decisión trascendental: intentar separar a sus hijas.

Para ello fueron trasladadas a Ankara, a la clínica Bilkent City Hospital, donde una equipo internacional se encargó de preparar y realizar la operación.

Los médicos ya tenían experiencia en separaciones exitosas de gemelos similares, gracias a la cual fue posible tratar a las niñas.

La preparación duró varios meses: con ayuda de tecnologías de realidad mixta se crearon modelos tridimensionales del cráneo y del cerebro de las gemelas, lo que permitió a los cirujanos ensayar en detalle cada etapa.

La operación se realizó en dos etapas, y la parte final duró más de 14 horas.

Los médicos tenían que separar con cuidado las membranas del cerebro y el sistema vascular, y luego reconstruir los huesos del cráneo de ambas niñas.

A pesar del enorme riesgo, la operación terminó con éxito.

Ya a los pocos días, Manal y Mirhi comenzaron a respirar por sí mismas y a reaccionar al entorno.

Los médicos señalan que su recuperación avanza más rápido de lo esperado y les pronostican una vida plena.

Ahora las niñas están en rehabilitación, y poco a poco aprenden a sentarse y a moverse por separado.

Para los padres esto es un verdadero milagro: por primera vez pueden tomar a cada hija en brazos por separado.