Para llevarlo con su esposa después de la ceremonia de la boda, sus familiares tuvieron que derribar temporalmente una pared de su casa.

En 2006, Manuel Uribe fue registrado en el Libro Guinness de los Récords como el hombre más pesado del mundo, pesando 560 kilogramos en ese momento.

Por amor, perdió 110 kilogramos, pero aun así, para que pudiera asistir a su propia boda, la familia tuvo que demoler una pared de su hogar.

La parte más desafiante fue llevarlo hasta la novia: se requirió la ayuda de levantadores de pesas, dos grúas, equipos de carga, un camión de plataforma y un acompañamiento policial completo.

Fue una vista inolvidable.

Fotos y videos de la boda en el primer comentario.

En 2006, Manuel Uribe fue oficialmente reconocido como el hombre más pesado del mundo, con 560 kilogramos.

Sin embargo, para 2008, las cosas habían cambiado significativamente: con un plan de dieta y ejercicio especialmente diseñado, logró perder alrededor de 110 kilogramos.

Su obesidad no fue causada por comer en exceso, sino por una enfermedad crónica rara.

Rechazó deliberadamente la cirugía, eligiendo en cambio perder peso de manera natural, con el objetivo de llegar a 120 kg.

Gracias a la atención de los medios, su historia se hizo conocida en todo el mundo.

Tenía su propio sitio web y se crearon varios fondos de apoyo para personas con diferentes tipos de cuerpo.

Aunque estaba postrado en cama, mantenía un espíritu alegre que muchas personas saludables podrían envidiar.

Hizo esfuerzos heroicos a lo largo de los años para reducir su peso – y con éxito visible.

Había prometido caminar hasta su boda, pero tristemente no pudo cumplir esa promesa – aún solo podía moverse en una cama con dosel especialmente adaptada.

Este fue su segundo matrimonio.

El primero fue en 1987, pero terminó poco tiempo después.

En ese momento, vivía en Dallas, trabajaba en mantenimiento de impresoras y llevaba un estilo de vida sedentario que eventualmente lo dejó inmóvil.

Pero ni su peso ni sus limitaciones físicas le impidieron encontrar el amor de nuevo.

En 2008, se casó con Claudia Solís – una encantadora mujer mexicana con quien compartió una relación sincera y amorosa.

Curiosamente, Claudia era la viuda de uno de sus amigos de la escuela, quien también sufría de obesidad y tristemente había fallecido.

Prepararse para la boda fue un desafío logístico: se requirieron levantadores de pesas, dos grúas, maquinaria de elevación, un camión y escolta policial.

La ceremonia fue financiada por autoridades locales y patrocinadores.

Falleció en 2014.

Al momento de su muerte, pesaba 394 kilogramos.